
La
Feria ha sido decepcionante. Todas las ediciones me repito que será la última vez que me moleste en ir, y todas vuelvo a caer. Y es que esta
Feria poco tiene que ofrecer a
Ah!.
La pasada edición la
SIMM decidió renovarse. Y parece, que lo que han entendido por renovación, es que los diferentes espacios se pasasen a llamar: alma tierra, alas, eterna, alma aire y besos, por poner algunos ejemplos.
Las primeras ediciones en las que me acerqué, existía una zona llamada
plataforma en la que se podía ver el trabajo de algunos jóvenes diseñadores. En la pasada edición , o
la del cambio, pude disfrutar del trabajo de los jóvenes diseñadores que habían desfilado en el
Ego de Cibeles. Según me han contado, obligados a participar en la
SIMM, y a pagar por hacerlo.
Muchos de estos diseñadores emergentes, no tienen capacidad de producción. Algunos preparan una colección sólo para participar en dicho certamen . Los más afortunados, harán un par de contactos con alguna tienda que le comprará unas pocas prendas de su colección.
Se quejaron; con razón creo yo. Así que en esta ocasión no participaban.
Encontrar jóvenes diseñadores en esta edición no ha resultado fácil, por no decir imposible. Mucho
made in china, mucho
compra 20 prendas iguales y te sale a precio de risa, mucha
marca-vogue, ... pocos diseñadores con algo que contar.
Alguien debería decirle a los que la organizan, que hay que modernizarse, que estamos hablando de una feria de
moda, y yo me pregunto: ¿eso no tendrá algo que ver con diseño, vanguardia, tendencias, espectáculo, frescura?
Ni que decir tiene que nos quedamos con la propuesta de
Yobordo para este invierno. Una colección en la que el granate, el azulón y el plata servirán de fondo para las ilustraciones de
Nieves. Os adelanto que como novedad han añadido punto a su colección.

En complementos había algunas cosas diferentes.
Un par de stands con tocados increíbles; de esos que cuando los ves, rezas para que te inviten a una boda y tener una excusa para comprártelo. También un stand con un montón de modelos de zapatos de plástico: zuecos, sandalias, parisinas, con cordones... Mis favoritos: unos bajos, amarillos, de punta; con un dibujo de
El principito y un montón de estrellas, y en el interior del zapato, ovejas.
Por supuesto el stand de
paca peca, donde no podía faltar el fieltro, los colores vivos, las telas estampadas y la dulzura de
Emilia.

Aún así, mereció la pena la visita a Madrid, que aunque breve, fue intensa. Encontramos nuevos diseñadores fuera de la feria. Disfrutamos de los amigos que están lejos; nos ha encantado poder ver a Nieves y a parte de
los Zentolos; y disfrutamos también de la
familia Bicho, que cómo siempre nos acogió cariñosamente:
gracias Clara y Carlos, qué bien lo pasamos y que corto se hizo...
Podéis ver más fotos de la feria
aquí.